Creemos que una de las cosas más importantes que puede aprender un niño/a es a conocerse a sí mismo/a.
A reconocer cómo se siente.
A confiar en quién es.
A hablarse con cariño.
A atreverse a intentarlo aunque tenga miedo.
Y a entender que equivocarse forma parte de crecer.
Vivimos en un mundo lleno de estímulos, opiniones y distracciones. Por eso creemos que los niños y niñas necesitan algo que nunca pasa de moda: una buena relación consigo mismos/as.
Queremos ayudarles a descubrir sus fortalezas, aceptar aquello que les cuesta más sin sentirse menos valiosos y aprender a elegir lo que les hace bien.
Porque algún día serán adultos.
Y nos gustaría que llegaran a esa etapa con más confianza, más criterio propio y más conexión consigo mismos.
Sin tener que desaprender quiénes son para volver a encontrarse.